jueves, 30 de septiembre de 2010

PERSONAS.

Son numerosos los estudios que se han realizado de las desigualdades existentes entre mujeres y hombres, especialmente aquellos que tratan de las diferencias del cerebro entre ambos sexos.
Las mujeres poseen mas materia blanca, los hombres mas materia gris, existiendo una relación de que vosotras desarrolláis mas el hemisferio derecho, la vida emocional, y nosotros el hemisferio izquierdo, vida racional. A pesar de todo ello, los neurocientíficos están lejos de poder ser categóricos en las conclusiones.
Es fácil establecer disconformidades insalvables, promovidas la mayoría de las veces, por motivos económicos, políticos y hasta religiosos, cuando todo sería mas sencillo si viéramos que son dos palabras (mujer- hombre) con un solo significado: Persona.

¿Por qué debemos tener una rivalidad? ¿ A donde conducen los estúpidos juegos de lucha de poder, los enfrentamientos? ¿Realmente es necesario que cualquiera tenga que estar demostrando continuamente quien es, lo que vale?
Hay diferencias genéticas, genitales, gónadales, que son radicales para unas y otros pero las barreras a la propia dignidad humana las ponemos entre todos. Hora es de empezar a destruirlas ya que somos iguales, porque somos diferentes.

Indistintamente del siglo en que estemos somos muchos los hombres que seguimos apostando por la femineidad en la mujer, sin dejar de reconocer y valorar, por ello sus innumerables capacidades, siendo, además, ellas mismas.
Seria negarme a la realidad sino comentara acerca del amor; nosotros tampoco queremos esa clase de amor interesado y egoísta, que lo único que busca es absorber y poseer sin tener en cuenta nuestra existencia. ¿Quién quiere verse anulado, relegado a un segundo plano? La aceptación de ello solo supone la anulación de la persona, a lo cual todos debemos negarnos y no aceptarlo ni siquiera, por comodidad.
Creo firmemente que realmente no existe tanta diferencia, psicológicamente hablando, entre ambos, pues el fin de todos nosotros es encontrar la armonía, y la compenetración en ese binomio que es la pareja.
La igualdad entre los dos sexos solo es posible cuando aceptemos que la complementariedad entre hombres y mujeres nos enriquece mutuamente. Llegado a ese punto alcanzaremos juntos una misma identidad como seres humanos.


Con Mary hablo muchas veces de todo esto, la verdad es que hablamos de todo ; me dice las cosas tal como las siente y piensa, aunque después de hacerlo insista en querer pillarse la lengua con la puerta.
Nosotros (con un profundo respeto por ambas partes) somos casi uno del otro y dijo casi porque nadie pertenece a nadie. Cuando la escucho decir que soy el hombre que da de comer a su corazón y a su alma, tengo la sensación de recorrer un camino que no se cuando a empezado.

Dear for you.

sábado, 18 de septiembre de 2010

TIEMPO.

  Al igual que los perros no distinguen los colores, algunos hombres somos incapaces de distinguir el tiempo, quizás por la idea (verdadera o falsa, a tu antojo lo dejo lectora, lector) de que el tiempo es infinito.
Si tal como me enseñaron la unidad del tiempo es el segundo, cada uno de ellos me llevan al principio de causalidad donde el día a día son un flujo de situaciones absolutas y relativas moviéndose entre el cuerpo y la mente.
El pasado queda atrás, el presente se convierte en pasado al instante de haber sucedido¿ el futuro? el futuro es aquello que solo podemos pensar que suceda, y nos lleva a correr el riesgo de tener prisa por provocar situaciones que necesitan fluir por si mismas.
Cierto es que considero el tiempo infinito, pero en la intimidad también pienso que ese único instante que cambia una realidad a otra me llega a crear dudas de la realidad que he vivido hasta ahora y de la que puedo llegar a vivir.
A esta ultima reflexión que yo denomino proyecto interesante, Mary lo llama “salirse por la tangente”  y esta salida es debida a que en ocasiones no puedo controlar los cambios que experimento a su lado. Cuando ocurren esas circunstancias,  prefiero callarme a hablar demasiado
Mary es inteligente, con buena agilidad mental, y por alguna extraña razón un día decidió colocar su corazón en un escaparate, ese escaparate soy yo. Esto, tampoco lo puedo controlar y a veces, entenderlo.




Dear, for you.